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Un ejemplo es María Riot. Otras luchan por su pan. Hay una diferencia muy grande entre defender algo global y algo personal. Lo que yo no entiendo es cómo se pone en el centro del debate la libre elección, cuando no tenemos acceso a ella. Cómo podemos poner como eje la legalización de algo tan destructivo y no ponemos en el centro el proxenetismo, la masculinidad tóxica Que haya mujeres que a nivel personal e individual hayan elegido ser prostitutas no significa que deba ser regulado.

Me parece bien que lo hagan como algo privado, pero regularlo significa que tiene que ser un trabajo para todas nosotras. Es muy importante tener presente en qué mundo queremos vivir y qué futuro queremos dejar. Ha habido una lucha constante por la liberación de las mujeres.

Cuando llegué al primer prostíbulo lo pasé bastante mal porque no se parecía en nada a lo que me habían contado. Nadie me explicó que cada dos minutos debía salir a competir con otras para convencer a un hombre de que yo era la mejor pieza a comprar.

Decían que adquirí una deuda de 3. Cuando llegó ese momento me percaté de que de mi mitad me quitaban una gran parte por el alojamiento en el prostíbulo, la comida, la ropa, los perfumes, el alcohol, la cocaína que me hacían tomar Veía que me estaban desplumando.

Esa noche todas teníamos pasaporte y las que tenían apariencia de ser menores de edad, no estaban. Pedí a varios puteros que me llevaran a otro sitio. La mayoría se negaron, pero uno accedió a llevarme a otro prostíbulo.

Hay quien te pregunta: Tampoco teníamos fuerzas después de trabajar doce horas sometidas, a disposición del putero y del proxeneta. Sobre todo te encuentras sola cuando quieres contar cosas que nadie quiere escuchar. Ese dinero es fruto del sufrimiento, de la tortura y de la devaluación de las putas. Podríamos añadir que en este Estado no hay una ley integral contra la trata. Con cumplir una sola de ellas, ya se es víctima. Me quedé muy impactada por aquello.

Ha sido necesario que yo me forme en algo específico para descubrirlo. Después de esos cursos también desarrollé lo que yo llamo el proceso de fabricación de la puta. Yo creo que la inmensa mayoría. Pero es muy difícil de detectar una víctima de trata aunque la tengas delante, porque nos hemos creado nuestra propia imagen de lo que es una víctima de trata.

Estaba muy agresiva y eso me traía mala fama. Comencé a acumular deuda con el prostíbulo. Estuve diez años y medio en ese trabajo. Y muchos de los puteros venían a hacer el hamaiketako o a tomar el vermouth con sus familias. Ellos cuchicheaban cuando me veían. Después conocí a mi pareja, con la que llevo nueve años. Y cuando mejor estaba, cuando tenía todo lo que había soñado, caí en depresión. Solo pensaba en suicidarme, pensaba que no me merecía todo eso.

Me habían dicho tantas veces que no valía nada, que creía no ser merecedora de nada. Me recordaba mucho a cuando me daban alcohol y cocaína en el prostíbulo para no sentir y para no pensar. Como soy muy inquieta empecé a leer compulsivamente, hasta que descubrí el feminismo y cuando descubrí la existencia del patriarcado lo entendí todo.

Vi que lo que me había ocurrido no era algo personal, sino parte de un gran entramado. Dejé de sentir esa vergüenza y me quité el estigma. Cuando pude poner palabras a lo que me había ocurrido tuve control sobre ello. Entiendo que no es algo personal, entiendo que puedo ser incómoda. También ha habido muchos que me han apoyado.

E, incluso, los que van porque necesitan afecto anteponen sus problemas a la situación de la otra persona. Pueden coger ese dinero e ir a terapia. En aquella época, la tipificación del delito en el Código Penal era distinta. Pero, en el fondo, aunque con otras palabras, aquella primera investigación escondía el mismo drama que, hoy en día, se esfuerzan en combatir los principales organismos internacionales: Y Euskadi no es una excepción a esta realidad.

Delitos contra las personas. Un objetivo que se encuentra por encima incluso de la propia persecución de los delincuentes. Y, para ello, uno de los requisitos fundamentales es, precisamente, acercarse y ganarse la confianza de estas mujeres, que suelen ser muy vulnerables y desconfiadas. Acudiendo a los clubes y pisos en los que se ejerce la prostitución para hablar con ellas en persona. En esta prueba se sacaron algunas conclusiones.

La idea es poder recoger todos los datos disponibles sobre este mundo para poder hacer frente a las mafias. Muchas de las chicas rumanas que son obligadas a prostituirse son forzadas, paradójicamente, por sus propias parejas.

Muchas veces se trata de hombres que inician relaciones sentimentales con mujeres en situación de exclusión social en este país y les convencen para venir a España. Una vez aquí, les dicen que tienen que prostituirse para poder salir adelante.

En una ocasión llegó a estar desaparecida seis días. Así se lo trasladó el personal del centro a la Policía Local esa misma noche. Sólo tres días después, el 10 de octubre, la chica fue trasladada a la comisaría de Aguirrelanda. En sede policial negó cualquier problema. Volvió a Estíbaliz como suele ocurrir en estas situaciones con cualquier otro menor conflictivo tutelado.

La agredida, una mujer de 21 años a la que causó lesiones leves con un cortauñas que le arrebató, abrió la caja de los truenos en Aguirrelanda. Una era ella misma. El de una conocida. Tardó muy poco en probar semejante acusación. El día 13 de octubre presentó en la comisaría de la Policía Local sus conversaciones con la menor tutelada en una conocida red de telefonía móvil. Esa misma jornada, la otra chica a la que supuestamente introdujo en la prostitución corroboró punto por punto esta sorprendente versión.

La adolescente, procedente de una familia desestructurada, les habría explicado con todo lujo de detalles las peculiaridades del club. Esa testigo cree que la menor esperó todo ese tiempo en una habitación del inmueble.

Cuando los agentes locales le informaron en ese momento del alcance del asunto, interpuso una denuncia. A continuación le tocó declarar a la adolescente, sin parientes directos ni en Vitoria ni en resto del País Vasco. Desde el primer momento negó con absoluta rotundidad haberse prostituido. Habló con total naturalidad de sus romances con el hombre que originó la pelea con la primera testigo. Con trece años todo eso cambió cuando cinco chicos jóvenes me violaron.

Pero eso no fue lo peor;apenas recuerdo nada de aquello. Las personas adultas que debían haber tomado partido a mi favor se encargaron de culpabilizarme a mí. Abandoné los estudios por toda la presión que sufría. Es decir, dejar de resistirme. Uno de esos hombres me dijo que si quería me presentaba a otro que me iba a ayudar a salir del país. Me vendió a un proxeneta por euros. Acepté porque me creí todo lo que me habían dicho: Por allí pasaban un montón de hombres Se entiende de qué iba el tema.

Nos recalcaban que teníamos que ser listas y usar nuestras armas de mujer, lo que hoy el día el neoliberalismo llama el capital erótico. Hay que tener cuidado cuando se habla de esto. En aquella situación pensaba que ni siquiera tenía derecho a quejarme. Pensaba que toda esa situación la había buscado yo, porque era lo que me habían dicho toda la vida. La sociedad tiene asumido ese discurso proxeneta: No obstante, hay mujeres y prostitutas que abogan por la regularización.

Un ejemplo es María Riot. Otras luchan por su pan. Hay una diferencia muy grande entre defender algo global y algo personal. Lo que yo no entiendo es cómo se pone en el centro del debate la libre elección, cuando no tenemos acceso a ella. Cómo podemos poner como eje la legalización de algo tan destructivo y no ponemos en el centro el proxenetismo, la masculinidad tóxica Que haya mujeres que a nivel personal e individual hayan elegido ser prostitutas no significa que deba ser regulado.

Me parece bien que lo hagan como algo privado, pero regularlo significa que tiene que ser un trabajo para todas nosotras. Es muy importante tener presente en qué mundo queremos vivir y qué futuro queremos dejar. Ha habido una lucha constante por la liberación de las mujeres. Cuando llegué al primer prostíbulo lo pasé bastante mal porque no se parecía en nada a lo que me habían contado.

Nadie me explicó que cada dos minutos debía salir a competir con otras para convencer a un hombre de que yo era la mejor pieza a comprar. Decían que adquirí una deuda de 3. Cuando llegó ese momento me percaté de que de mi mitad me quitaban una gran parte por el alojamiento en el prostíbulo, la comida, la ropa, los perfumes, el alcohol, la cocaína que me hacían tomar Veía que me estaban desplumando.

Esa noche todas teníamos pasaporte y las que tenían apariencia de ser menores de edad, no estaban. Pedí a varios puteros que me llevaran a otro sitio. La mayoría se negaron, pero uno accedió a llevarme a otro prostíbulo. Hay quien te pregunta: Tampoco teníamos fuerzas después de trabajar doce horas sometidas, a disposición del putero y del proxeneta.

Sobre todo te encuentras sola cuando quieres contar cosas que nadie quiere escuchar. Ese dinero es fruto del sufrimiento, de la tortura y de la devaluación de las putas. Podríamos añadir que en este Estado no hay una ley integral contra la trata.

Con cumplir una sola de ellas, ya se es víctima. Me quedé muy impactada por aquello. Ha sido necesario que yo me forme en algo específico para descubrirlo. Después de esos cursos también desarrollé lo que yo llamo el proceso de fabricación de la puta.

Yo creo que la inmensa mayoría. Pero es muy difícil de detectar una víctima de trata aunque la tengas delante, porque nos hemos creado nuestra propia imagen de lo que es una víctima de trata. Estaba muy agresiva y eso me traía mala fama. Comencé a acumular deuda con el prostíbulo.

hablar con prostitutas prostitutas alava Acceso ilimitado Contenido extra Servicios exclusivos en las apps Newsletters exclusivas Club: La buena noticia es que una quincena de sus antiguos compañeros en el centro escribieron una carta pidiendo perdón en su nombre y ofreciéndose a prostitutas alicante significado acudir contra este tipo de hechos en la medida de lo posible. Ha habido una lucha constante por la liberación de las mujeres. Uno de esos hombres me dijo que si quería me presentaba a otro que me iba a ayudar a salir del país. Solo pensaba en suicidarme, pensaba que no me merecía todo eso. Es muy importante tener presente en qué mundo queremos vivir y qué futuro queremos dejar. Ante todo claridad y sinceridad.

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